
Los hijos de Michael Jackson acudieron ayer en Hollywood a un homenaje a su padre, en el que dejaron sus huellas sobre cemento y que contó también con la participación de Justin Bieber, que era fan del “Rey del Pop”. Paris, de 13 años, fue la encargada de escribir en el cemento el nombre de su padre acompañado de un corazón, en un acto celebrado a la entrada del mítico Teatro Chino del Paseo de la Fama hollywoodiense.
La hija de Michael utilizó también uno de los guantes de su padre para dejar la huella de su propia mano y causó sensación entre los presentes ya que se ha convertido en una atractiva adolescente con unos espectaculares ojos verdes y una larga melena, además de demostrar una gran madurez desde que falleció su padre y a pesar de contar con tan poca edad.




























































