
Mientras unas se quejan por no tener demasiadas tetas, otras andan enfadadas con su cuerpo por tener demasiadas. Eso es lo que le sucede a Britney Spears, quien ha confesado que le gustaría tener menos pechos para así poder ponerse todos los vestidos que le gustan:
En verdad tengo una relación de amor-odio con mis pechos. En este momento los odio. Los quiero más pequeñas. No puedo ponerme el tipo de ropa que suelo adorar, como el traje rojo de PVC que usé para el video de ‘Oops I Did It Again’.
Sea como sea, esta chica a mí me parece que ha perdido gran parte de su atractivo. Llegó a ser una de las mujeres más deseadas del mundo, por no decir la que más. Ahora, tras el embarazo y sus numerosas juergas, no se parece mucho a la que nos deslumbró hace unos años. ¿Recuperará su forma?
![]() ![]() ![]() ![]() |

























































