
Reconozco que cuando ví esta noticia en un informativo me quedé un poco flipada, y es que te lleva a pensar que hasta dónde llega la mente humana para que hablen de ella o salir en los medios. El caso es que unos científicos australianos han descubierto una nueva especie de mosca, lo que les da derecho a ponerle el nombre que ellos quieran y así será llamada esa especie en cualquier lugar del mundo en el que pudiera aparecer.
Pues bien, la nueva mosca se llama Beyoncé, y es que para qué poner nombres rarísimos que casi nadie sabe pronunciar pudiendo ponerle el de una de las cantantes más famosas y admiradas de los últimos años. Hombre, yo entiendo que si te compras una mosca o cualquier mascota y le llamas Beyoncé en tu casa me parece estupendo, pero que unos científicos le pongan ese nombre a una especie que quedará registrada para toda la historia me parece un poco fuerte.




























































