
Qué injusta es la vida, tan de color de rosa para los famosos y tan complicada para el resto de los mortales. No voy a decir que es tan grave como lo que sucedió con Farruquito, pero menuda poca vergüenza que María José Campanario y su madre, Remedios Torres, no vayan a la cárcel después de lo que hicieron.
La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cádiz ha decidido condenar a un año y once meses de prisión a ambas, por lo que no deberán pasar por la cárcel al no llegar a los dos años de pena. Quienes sí deberán hacerlo serán Francisco Casto (inspector médico condenado a nueve años y medio) y Carlos Carretero (cerebro de la trama al que le han caído cuatro años).
La mujer de Jesulín de Ubrique y su madre han sido consideradas como cooperadoras necesarias de un delito de falsedad en documento oficial y autoras de un delito de estafa en grado de tentativa. Pero no pasa nada, si eres famoso y tienes dinero no debes preocuparte demasiado por ello, y más viviendo en un país donde las estafas y la malversación de fondos están al orden del día en muchos ayuntamientos.