Las famosas están constantemente expuestas a la opinión pública, a las cámaras y a las revistas, por eso es habitual que intenten cuidar su imagen siguiendo dietas muy estrictas. Sin embargo, algunas terminan obsesionándose con la delgadez hasta el punto de llegar a la anorexia. No hace mucho que la modelo Kate Moss afirmó que “nada sabe mejor que sentirse flaca” y eso es lo que piensan muchas famosas orgullosas de marcar huesos en las alfombras rojas. Ejemplos hay muchos, pero los más destacados son Victoria Beckham o Sarah Jessica Parker. Al final terminan teniendo verdaderos problemas alimenticios mostrando una imagen casi enfermiza.