
Kirstie Alley, la actriz que fue una de las reinas de la comedia en los años 80 y 90 por su papel en Cheers, sigue luchando con su problema de peso. Con sus 58 años, lleva desde hace unos años muy preocupada por su tendencia al sobrepeso, cosa que ha suscitado mucho debate en todos los medios americanos siendo portada de muchas revistas por su gordura.
Kirstie mejoró tras una dieta de adelgazamiento en 2005, pero ahora ha confesado que ha ganado otros 37 kilos en pocas semanas. Asegura que no quiere volver a pesar esos descomunales 108 kilos, ya que se veía horrible y desagradable. Aprovechando su fama, a principios de 2008, la actriz decidió crear su propia empresa de cuidados para perder peso, un sector en auge por la obsesión de las estrellas por tener una figura delgada y en forma. El deporte y una alimentación equilibrada son las claves para quitarse esos kilos sobrantes.







































