
No se puede decir que Lindsay Lohan va sin faldas y a lo loco por la vida (¿o sí?), pero sí se puede decir que va sin sostén y por la calle como si nada. Ahora que ya no está en la cárcel, ahora que se siente libre, quiere lucirlo todo y sin ataduras, porque “sus niñas” también tienen derecho a sentirse libres.
Para la ocasión ha utilizado una blusa negra que deja mucho lugar a la imaginación. Es evidente que necesita llamar la atención para que se siga hablando de ella, pero no para que se hable negativamente como en los últimos días.


























































