
Ronaldo y su novia, María Beatriz Anthony, estuvieron muy tiernos en una playa de Ibiza. La pareja, que espera a su primer hijo en común, disfrutó de momentos felices sin preocuparse de nada. Parece que el desliz de las travestis está ya más que olvidado. El astro brasileño no paraba de acariciar y besar la barriga de su novia mientras esta descansaba estirada en la hamaca.
El niño nacerá aproximadamente dentro de medio año. Lo hará en Francia, pues la pareja lleva cinco meses viviendo allí y Ronaldo se está recuperando de su grave lesión de rodilla en París.


























































