
Cristiano Ronaldo lo está pasando fatal en sus primeras semanas de paternidad. Al parecer, varios miembros de la familia del futbolista más valioso del Real Madrid se dirigieron a toda velocidad a una clínica privada de Portugal donde ingresaron al pequeño Ronaldo.
Según dicen, una mujer rubia, amiga de la familia, llevaba agarrado el asa del carricoche en el que iba el bebé envuelto en una manta mientras se apresuraba a entrar en el hospital de el Algarve. La familia del jugador luso llegó a la clínica a la máxima velocidad montada en un Audi 4X4 de color negro que conducía Katia, la hermana de CR9. Detrás de ellos varios miembros de seguridad les seguían en un BMW blindado.
La escena pareció un tanto dramática, parecía que la vida del niño estaba en peligro. Pero lo más triste de todo es que el padre de la criatura, no ha sido visto junto a su hijo, de cuatro semanas, desde que anunciara que se había convertido en papá el pasado 3 de julio.
Afortunadamente, parece que todo quedó en un susto porque los familiares de la estrella futbolística fueron vistos abandonando el Hospital Particular do Algarve a las cuatro de la tarde, dos horas después de haber llegado. El bebé llegó a casa sano y salvo, lo que no sabemos es qué le pasó para alarmar de esa manera a sus familiares. Los rumores apuntan a que podría haber sido algún tipo de alergia.
El silencio de la madre de alquiler está más que confirmado. El pequeño, que dicen que tiene los mismos ojos que su padre, se está quedando con la madre del futbolista, Dolores, y otros familiares. No sabemos si crecerá en una familia feliz, pero por lo menos el retoño será rico.